Autor: Álvaro Arbonés

  • las inyecciones, si dolorosas, dos veces excitantes

    null

    Te le­van­tas y por al­gu­na ra­zón en al­gún mo­men­to te en­cuen­tras mal, es una mo­les­tia fí­si­ca que te im­pi­de se­guir con nor­ma­li­dad tu día a día y vas al hos­pi­tal. Tu me­di­co no sa­be que te ocu­rre y de­ri­va a un psi­quia­tra, vas al só­tano y des­pués de pa­sar una sa­la de es­pe­ra psi­co­dé­li­ca te en­cuen­tras con un psi­quia­tra con ca­be­za de ani­mal ver­de. Bienvenido a Kūchū Buranko.

    Kūchū Buranko (空中ブランコ) es un ani­me ins­pi­ra­do en la no­ve­la de re­la­tos cor­tos de nom­bre ho­mó­ni­mo de Hideo Okuda y nos cuen­tan los ca­sos del psi­quia­tra Ichiro Irabu. Este psi­quia­tra tie­ne to­da una ca­ter­va de par­ti­cu­la­ri­da­des, des­de la fi­lia por ver co­mo po­nen in­yec­cio­nes a per­so­nas has­ta el he­cho de ser tres per­so­nas a la vez has­ta el te­ner una en­fer­me­ra sá­di­ca, Mayumi, que so­lo sir­ve pa­ra po­ner in­yec­cio­nes y mal. Así to­do aca­ba por gi­rar en torno a los con­flic­tos de los pa­cien­tes y co­mo, po­co a po­co, con­si­guen su­pe­rar­los gra­cias, aun­que en oca­sio­nes a pe­sar de, la ayu­da de Ichiro Irabu.

    (más…)

  • es una carrera, una carrera de ratas

    null

    Lo que ayer era par­te del mer­ca­do ne­gro hoy se en­cuen­tra en el su­per­mer­ca­do edul­co­ra­do y lleno de mier­da no­ci­va que te des­tro­za po­co a po­co, ¿don­de que­do to­do lo bueno de eso que tan­to nos gus­ta­ba?. Esto es lo que uno se pre­gun­ta al es­cu­char Black Market Music de Placebo, pa­ra un ser­vi­dor, su me­jor trabajo.

    Moviéndose en­tre la vi­le­za y la cruel­dad se en­cuen­tran Placebo en es­te dis­co, la voz de Molko, con su ca­rac­te­rís­ti­ca na­sa­li­dad, se ajus­ta per­fec­ta­men­te tan­to a los re­gis­tros mas os­cu­ros co­mo a las can­cio­nes hi­per­tro­fia­das por su ce­le­ri­dad dán­do­le un re­gus­to ca­si punk. Pese a es­to, abo­gan por su for­mu­la, le­tras com­ple­jas e ins­tru­men­ta­ción sen­ci­lla, que no sim­ple. La gran­de­za de su mú­si­ca no re­si­de en com­pli­ca­da ins­tru­men­ta­ción o la in­clu­sión de co­ros u or­ques­ta­ción, sino en una per­fec­ta me­dia­ción en­tre mú­si­ca y lírica.

    (más…)

  • la épica del noir

    null

    En la vi­da es muy co­mún vi­vir a la som­bra de otro, del em­po­llón de la cla­se, de tu je­fe, de un ami­go, de un com­pa­ñe­ro o de tu pa­re­ja y en los vi­deo­jue­gos es­to no es di­fe­ren­te, así de­be ser du­ro ser un ODST exis­tien­do el Jefe Maestro.

    Halo 3 ODST nos po­ne en la piel de El Novato, un nue­vo miem­bro del equi­po de fuer­zas es­pe­cia­les de los ODST que des­cien­den a Nueva Mombasa pa­ra des­cu­brir a que se de­be el re­pen­tino ata­que del Covenant y res­ca­tar to­da la in­for­ma­ción po­si­ble. Así lo pri­me­ro que nos per­ca­ta­mos es de nues­tra pro­pia fra­gi­li­dad hu­ma­na, no so­mos un ague­rri­do super-soldado ge­ne­ti­ca­men­te mo­di­fi­ca­do con una ar­ma­du­ra de ul­ti­ma ge­ne­ra­ción, so­lo so­mos sol­da­dos bien en­tre­na­dos con un equi­po pa­sa­ble y el VISR, un dis­po­si­ti­vo que nos per­mi­te de­tec­tar enemi­gos a dis­tan­cia. Y con es­to se jue­ga, con el con­ti­nuo uso del VISR y en pro­cu­rar ma­tar a nues­tros enemi­gos an­tes de que se­pan de no­so­tros, de huir, de or­ga­ni­zar­se bien y apro­ve­char los re­cur­sos al má­xi­mo. Todo com­ba­te, por fá­cil que pa­rez­ca, pue­de ser el ultimo.

    (más…)

  • todo especial tiene su justo final

    Todo se aca­ba y eso in­clu­ye Halloween y es­te hu­mil­de es­pe­cial que es­pe­ro ha­ya gus­ta­do tan­to co­mo yo he dis­fru­ta­do es­cri­bién­do­lo y so­lo es­pe­ro que el año que vie­ne po­da­mos te­ner mas y me­jor de to­do es­to. Así so­lo que­da ha­cer una pe­que­ña guía de pos­teos y de­sear­les que dis­fru­ten de es­ta ma­ra­vi­llo­sa fiesta.

    Guía de posteos:

    Volvieron a por su venganza
    El hom­bre es un lo­bo pa­ra el hombre
    El nue­vo gran guig­nol de Cinema Strange
    khlûl’-hloo
    Las mo­de­los pú­tri­das quie­ren tus ojos
    Bailando con momias
    Embalsamando en 35mm
    Nos da­rán a co­no­cer el dolor
    Combate a muer­te en la ca­sa del puroresu

    Y pa­ra aca­bar no pue­do ol­vi­dar­me de in­ter­ven­cio­nes aje­nas al blog par­ti­ci­pan­do en el es­pe­cial de Halloween de El Emperador de los Helados en My Horror Love y por su­pues­to, la ra­ción nor­mal bi­za­rra de Yes, We Pink!.

    Con es­to ya ter­mino de­seán­do­les un fe­liz Halloween y que es­pe­ro ver­les a to­dos el año que vie­ne por aquí.

  • combate a muerte en la casa del puroresu

    null

    En mo­men­tos de cri­sis to­tal hay que acep­tar cual­quier opor­tu­ni­dad pa­ra sa­lir pa­ra ade­lan­te, si pier­des to­do y la vi­da de quie­nes quie­res pen­de de un hi­lo se­ras ca­paz de cual­quier co­sa por se­guir ade­lan­te. De es­to tra­ta Oh! My Zombie Mermaid (Â! Ikkenya puroresu).

    Esta es la his­to­ria de Kouta Shishioh, un lu­cha­dor de pu­ro­re­su que ve co­mo su ma­yor enemi­go, Ichijoh, des­tru­ye su ca­sa mien­tras al tiem­po, su es­po­sa se ve afec­ta­da por una bac­te­ria que la con­ver­ti­rá in­exo­ra­ble­men­te en una si­re­na. En es­tas cir­cuns­tan­cias acep­ta el tra­to de un pro­duc­tor de te­le­vi­sión sin es­crú­pu­los, par­ti­ci­par en su pro­gra­ma House of Wrestling, en don­de si ga­na a los lu­cha­do­res que hay en su in­te­rior en una se­rie de death­matchs la ca­sa se­ra su­ya, El pro­ble­ma es cuan­do to­dos y ca­da uno de los lu­cha­do­res son ver­da­de­ros mons­truos que for­man el equi­po in­fer­nal DDD.

    (más…)